{"id":2514,"date":"2021-08-04T21:33:34","date_gmt":"2021-08-05T04:33:34","guid":{"rendered":"https:\/\/theliteraryarts.com\/?p=2514"},"modified":"2025-05-07T20:28:20","modified_gmt":"2025-05-08T03:28:20","slug":"why-cant-henry-sit-still-the-moral-challenge-of-faust","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/theliteraryarts.com\/es\/why-cant-henry-sit-still-the-moral-challenge-of-faust\/","title":{"rendered":"\u00bfPor qu\u00e9 Enrique no puede estarse quieto? El desaf\u00edo moral de Fausto"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><em>\"Hans de hierro en la jaula\" de Gordon Browne, 1894<\/em><\/p>\n<p><em><strong>Por el Dr. Bruce Donehower<\/strong><\/em><\/p>\n<p>Este ensayo apareci\u00f3 originalmente en 2017 en la<strong> <a href=\"https:\/\/theliteraryarts.com\/es\/do-you-have-any-old-section-newsletters\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Bolet\u00edn de la Secci\u00f3n de Artes Literarias y Humanidades de la Escuela de Ciencia Espiritual de Norteam\u00e9rica<\/a><\/strong>, y antes, en 2016, apareci\u00f3 como versi\u00f3n abreviada en el bolet\u00edn comunitario Faust Branch, editado por Patrick Wakeford-Evans.<\/p>\n<p>_______<\/p>\n<h3>\u00bfPor qu\u00e9 Henry no puede estarse quieto? \/ El desaf\u00edo moral de Fausto<\/h3>\n<p><em>Noviembre de 2017<\/em><\/p>\n<p>Desde hace unos a\u00f1os, trabajo con amigos y miembros de la Secci\u00f3n de Artes Literarias y Humanidades de Fair Oaks sobre la obra de Goethe, <em>Fausto, primera y segunda parte<\/em>.<\/p>\n<p>Una de las preguntas m\u00e1s importantes que nos hemos planteado es: \u00bfqui\u00e9n es Fausto?<\/p>\n<p>Para complicar a\u00fan m\u00e1s las cosas, Fausto aparece en otras obras literarias, como la tragedia isabelina de Christopher Marlowe <em>Doctor Fausto<\/em> (que, por cierto, no ley\u00f3 el joven Goethe). El personaje de Fausto de Marlowe se basa en un personaje medieval que inspir\u00f3 cuentos populares, marionetas y libros de bolsillo. Tambi\u00e9n est\u00e1 la obra maestra de Thomas Mann <em>Dr. Fausto<\/em>una novela sobre la ca\u00edda de Alemania en el fascismo. Retrocediendo en el tiempo, encontramos un prototipo de Fausto en Sim\u00f3n el Mago (Hechos 8:9-24). Y luego est\u00e1n todos esos otros Fausto que existen en la literatura secundaria y en los comentarios. Cuando hablo con la gente sobre <em>Fausto<\/em>A menudo descubro que no han le\u00eddo la obra original de Goethe en su totalidad, si es que la han le\u00eddo. A menudo tengo la experiencia de que la gente conoce al personaje de Fausto como un elemento de \"sabidur\u00eda recibida\" o por ensayos de literatura secundaria. Conocen a este Fausto rumoreado mejor de lo que conocen al personaje de Fausto que habita en el texto principal de Goethe: la obra llamada <em>Fausto<\/em>.<\/p>\n<div id=\"attachment_2515\" style=\"width: 590px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-2515\" class=\"wp-image-2515 size-full\" src=\"https:\/\/theliteraryarts.com\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/image2.jpeg\" alt=\"\" width=\"580\" height=\"839\" srcset=\"https:\/\/theliteraryarts.com\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/image2.jpeg 580w, https:\/\/theliteraryarts.com\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/image2-480x694.jpeg 480w\" sizes=\"(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) 580px, 100vw\" \/><p id=\"caption-attachment-2515\" class=\"wp-caption-text\"><em>\"Fausto y Lilith\", de Richard Westall, 1831<\/em><\/p><\/div>\n<p><strong>\u00bfQui\u00e9n es Fausto?<\/strong><\/p>\n<p>Un buen punto de partida, cuando nos planteamos esta cuesti\u00f3n, es dejar de lado toda la sabidur\u00eda recibida sobre Fausto y volver a la obra, partes primera y segunda. Cuando lo hacemos, \u00bfqu\u00e9 descubrimos?<\/p>\n<p>Curiosamente, por un lado, Fausto es extremadamente inquieto e infeliz, incluso suicida. Ya en edad de cobrar la Seguridad Social al principio de la obra, est\u00e1 aburrido, c\u00ednico, solitario, amargado con la vida y la humanidad, narcisista y desesperadamente descontento y frustrado. Dado que es muy inteligente y privilegiado (profesor) y alquimista (por si fuera poco), cabr\u00eda esperar que hubiera alcanzado cierto grado de perspicacia, sabidur\u00eda y serenidad a su avanzada edad. Despu\u00e9s de todo, cualquiera de nosotros que haya recorrido el camino de la alquimia y el del cultivo diligente del esp\u00edritu y el intelecto durante medio siglo podr\u00eda esperar haber alcanzado un poco de iluminaci\u00f3n y ecuanimidad tras largas d\u00e9cadas de incansable trabajo. Pero Fausto est\u00e1 en desacuerdo consigo mismo y con la vida. Llueve desprecio sobre los dem\u00e1s, como un troll. En su mon\u00f3logo inicial, se queja de forma c\u00e9lebre. Nos dice que no sabe qu\u00e9 hacer y que, desesperado, ha decidido recurrir a la magia, a las artes cham\u00e1nicas, o suicidarse.<\/p>\n<p>Su actitud inquieta e infeliz le hace buscar un compa\u00f1ero, Mefist\u00f3feles, que acepta sacarle de la depresi\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>\u00bfQui\u00e9n es Mefist\u00f3feles?<\/strong><\/p>\n<p>Mefist\u00f3feles es a menudo llamado el diablo, pero no es <em>el<\/em> Diablo, Lucifer o Ahriman. (Necesitar\u00edamos otro ensayo o tres para explorar la naturaleza del Sr. M, as\u00ed que limit\u00e9monos a Fausto). Es importante ver qu\u00e9 tipo de relaci\u00f3n tienen Fausto y Mefist\u00f3feles.<\/p>\n<p>Fausto no es un cordero inocente, ni un peregrino errante cuyo progreso hacia la salvaci\u00f3n se ve desviado por un demonio del infierno. Es un anciano que se queja de que necesita vida, revigorizaci\u00f3n, potencia, poder, gloria, mujeres y mucho espacio y dinero para hacer realidad todas sus ambiciones masculinas, y al diablo las consecuencias. Est\u00e1 obsesionado con Helena de Troya, que desempe\u00f1a un papel importante en la segunda parte, pero en el camino hacia Helena tiene una aventura con una virgen de catorce a\u00f1os que acaba muy mal para la doncella cristiana de coraz\u00f3n puro y para su familia, pero no para Fausto, que se salta el desastre moral. Y despu\u00e9s de una buena noche de sue\u00f1o, se siente bien.<\/p>\n<p><em>Fausto<\/em>Fausto, la obra, tiene mucho de malo, pero el mal, una y otra vez, lo hace Fausto. Este cat\u00e1logo de fechor\u00edas contin\u00faa hasta el final de la obra, en la Segunda Parte, donde (para aumentar su disfrute de su patrimonio) Fausto roba los bienes inmuebles de dos viejos jubilados, Filem\u00f3n y Baucis. Unos matones contratados por Fausto maltratan a los jubilados. Los ancianos mueren; Fausto pasa por encima de los cad\u00e1veres para disfrutar de su bot\u00edn.<\/p>\n<p>En resumen, mientras que a Mefist\u00f3feles se le llama el diablo, Fausto es a menudo el diablo humano activo en el drama. No se le obliga a hacer el mal: \u00e9l decide cometerlo, y lo hace como parte de su personalidad esforzada. De hecho, este ambicioso af\u00e1n por esforzarse y conseguirlo \"a mi manera\" a cualquier precio es precisamente la caracter\u00edstica que necesita cultivar, para no ser condenado. Ir\u00f3nicamente, si en alg\u00fan momento Fausto se detiene y reflexiona sobre s\u00ed mismo y dice \"\u00a1Eh, un momento! \u00bfQu\u00e9 estoy haciendo? \u00bfNo he tenido bastante? Ser\u00e1 mejor que me detenga un momento y reflexione\". Bueno, tan pronto como dice esto, \u00a1Bang! \u00a1El diablo gana! En eso consiste el pacto con el diablo. Y por supuesto, este dilema diab\u00f3lico est\u00e1 organizado por el mism\u00edsimo Gran Jefe: Lord Dios Cielo, como leemos en el Pr\u00f3logo.<\/p>\n<div id=\"attachment_2516\" style=\"width: 490px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-2516\" class=\"wp-image-2516 size-full\" src=\"https:\/\/theliteraryarts.com\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/image3.png\" alt=\"\" width=\"480\" height=\"733\" srcset=\"https:\/\/theliteraryarts.com\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/image3.png 480w, https:\/\/theliteraryarts.com\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/image3-196x300.png 196w, https:\/\/theliteraryarts.com\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/image3-8x12.png 8w\" sizes=\"(max-width: 480px) 100vw, 480px\" \/><p id=\"caption-attachment-2516\" class=\"wp-caption-text\"><em>El joven Fausto, de Harry Clarke, 1925<\/em><\/p><\/div>\n<p><strong>\u00bfPrometeo o Fausto?<\/strong><\/p>\n<p>Es cierto que estoy criticando duramente al personaje de Fausto. Pero s\u00e9 que de joven, antes de leer la obra, no ten\u00eda ni idea de lo que se tra\u00eda entre manos el personaje de Fausto. Llegu\u00e9 a mi primera lectura de la obra con muchas suposiciones heredadas sobre el personaje de Fausto. Esperaba que Fausto fuera noble, tal vez como un Prometeo bienintencionado al estilo rom\u00e1ntico, un atleta espiritual condenado a sufrir por sus aspiraciones heroicas. Pero \u00e9se no es el personaje que vemos en la obra de Goethe.<\/p>\n<p>Fausto es un viejo infeliz que se convierte por arte de magia en un joven inquieto, ambicioso y a menudo infeliz. Por el camino hace infelices y desgraciados a muchos otros. No puede quedarse quieto y reflexionar sobre s\u00ed mismo. (Por cierto, Goethe dio a su personaje el nombre de <em>Heinrich<\/em> Fausto - de ah\u00ed el t\u00edtulo de este ensayo, \"Why Can't <em>Henry<\/em> Si\u00e9ntate quieto\")<\/p>\n<p><strong>\u00bfMedieval o moderno? \/ El desaf\u00edo del alma consciente<\/strong><\/p>\n<p>Llegados a este punto, probablemente querr\u00e1n lanzarme tomates podridos y abuchearme fuera del escenario. Pero antes de que me escape de la plataforma con una giga berreta, perm\u00edtanme a\u00f1adir que hay, sin embargo, un aspecto importante en esta caracterizaci\u00f3n de Fausto que debemos apreciar, creo yo.<\/p>\n<p>El Fausto de Goethe vive entre dos mundos. Pero el Fausto de la leyenda original (el Fausto de Marlowe, por ejemplo) es medieval. Este Fausto medieval vive en un solo mundo: el mundo del bien y del mal, del blanco y del negro, de la condenaci\u00f3n y de la salvaci\u00f3n. El Fausto medieval de Marlowe es arrastrado al infierno de forma espectacular. \u00a1Bravo! No as\u00ed el Fausto de Goethe. El Fausto de Goethe se salva.<\/p>\n<p>\u00bfSalvado?<\/p>\n<p>\u00bf\u00a1Qu\u00e9 dices!?<\/p>\n<p>\u00bfEs una broma? \u00bfNo hay dios en el cielo? \u00bfD\u00f3nde est\u00e1 la justicia? \u00a1Dios ha muerto!<\/p>\n<p>\u00a1Ni un poco! Porque el Fausto de Goethe es <em>no<\/em> medieval, como ya he dicho, es moderno hasta la m\u00e9dula. \u00bfPostmoderno? Bueno, en realidad todav\u00eda no, porque, como nos dice Rudolf Steiner, Goethe vivi\u00f3 en una \u00e9poca oscura, antes del Siglo de las Luces, antes del final del Kali Yuga. Goethe pod\u00eda ver bastante lejos, pero el personaje de Fausto s\u00f3lo puede ver lo bastante lejos, quiz\u00e1 hasta finales del siglo XIX.<\/p>\n<p>Fausto, el personaje, intuye que se acerca la edad del esp\u00edritu, pero a\u00fan no puede llegar a ella. Ha nacido demasiado pronto. Es una de las razones por las que se refugia en la antig\u00fcedad cl\u00e1sica y precl\u00e1sica. El personaje de Goethe, Fausto, no es medieval, y \u00e9sta es su maldici\u00f3n. Es un aspirante a ser humano moderno atrapado en un mundo medieval tard\u00edo y desmoronado, un mundo que s\u00f3lo entiende opciones binarias: bueno \/ malo, cielo \/ infierno, salvado \/ condenado, etc. De hecho, muchos individuos de nuestra supuesta era \"moderna\" siguen de hecho atrapados en una visi\u00f3n medieval del mundo y viven fantas\u00edas de los buenos viejos tiempos feudales. Que la fecha de tu partida de nacimiento diga que naciste en el siglo XX o XXI no significa que hayas aprendido a vivir en la Edad Presente. De hecho, es posible que tu temperamento est\u00e9 m\u00e1s adaptado a la Edad Media.<\/p>\n<p>Esta mentalidad medieval, sin embargo, es una mentalidad que Goethe critic\u00f3 impl\u00edcita y expl\u00edcitamente en sus obras literarias y cient\u00edficas. Su vida, como obra de arte, es un desaf\u00edo directo a esa mentalidad retr\u00f3grada.<\/p>\n<p>Ahora, volvamos a Fausto. Fausto carece de una metodolog\u00eda, de una ciencia espiritual, si se quiere. Este es, en mi opini\u00f3n, el n\u00facleo de su queja en el famoso mon\u00f3logo del principio de la obra. Al carecer de acceso a un camino interior de desarrollo espiritual, proyecta ciegamente sobre el mundo las fuerzas de su alma no redimida, viendo el mal fuera de s\u00ed mismo en lugar de dentro y, por tanto, obrando ciegamente el mal en su entorno.<\/p>\n<p>Dicho en t\u00e9rminos de alquimia medieval: Fausto no sabe c\u00f3mo lograr una verdadera unificaci\u00f3n de los opuestos que le permita realizar el objetivo de la Gran Obra. Puesto a la luz de otro poeta que escribi\u00f3 sobre estos mismos temas (William Blake): Fausto, el personaje, no sabe c\u00f3mo lograr el Matrimonio del Cielo y el Infierno. No puede quedarse quieto. No puede hacer ese giro cr\u00edtico hacia el interior tan importante para entrar en un camino de ciencia espiritual. Anhela hacerlo; se esfuerza por ello; intuye este camino como una posibilidad. Pero no puede realizar esa Gran Obra en su encarnaci\u00f3n actual. Est\u00e1 bloqueado. As\u00ed, cuando muere, su alma (o entelequia, como le gustaba llamarla a Goethe -o su corriente mental, para utilizar un t\u00e9rmino m\u00e1s actual-) contin\u00faa su b\u00fasqueda, impulsada por sus imperativos k\u00e1rmicos. Est\u00e1 \"salvado\". Se reencarnar\u00e1 con el problema de \"Fausto\" ardiendo en su interior, pero se reencarnar\u00e1 en otro tiempo y lugar donde le sea posible hacer el giro hacia el interior.<\/p>\n<p>Goethe reconoci\u00f3 que en las d\u00e9cadas y siglos venideros cada vez m\u00e1s individuos se encontrar\u00edan interpretando el papel de Fausto: individuos imperfectos, moralmente comprometidos, enga\u00f1ados por el genio de la personalidad -personalidad que conoce el precio de todo y el valor de nada-, personalidades que a\u00f1oran una \u00e9poca m\u00e1s simple del bien y del mal y respuestas supersticiosas a los complicados problemas humanos. Cada Fausto individual aprende as\u00ed, con pasos dolorosos, con cr\u00edmenes y duras experiencias y grandes equivocaciones y errores, que el camino hacia adelante comienza con el giro hacia el interior.<\/p>\n<blockquote><p><em>\"Hacia adentro va el camino secreto. La eternidad con sus mundos, el pasado y el futuro, est\u00e1 en nosotros o en ninguna parte\".<\/em><br \/>\n<strong><em>- Novalis<\/em><\/strong><\/p>\n<p><em>\"\u00a1M\u00e1s luz!\"<\/em><br \/>\n<strong><em>- Goethe, supuestamente sus \u00faltimas palabras<\/em><\/strong><\/p><\/blockquote>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cIron Hans in the Cage\u201d by Gordon Browne, 1894 By Bruce Donehower, Ph.D. This essay originally appeared in 2017 in the Newsletter of the Section for the Literary Arts and Humanities of the School for Spiritual Science of North America, and prior to that in 2016 it appeared as a shorter version in the Faust [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":2517,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[14],"tags":[],"class_list":["post-2514","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-books-essays"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/theliteraryarts.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2514","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/theliteraryarts.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/theliteraryarts.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/theliteraryarts.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/theliteraryarts.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2514"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/theliteraryarts.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2514\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":7761,"href":"https:\/\/theliteraryarts.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2514\/revisions\/7761"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/theliteraryarts.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2517"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/theliteraryarts.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2514"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/theliteraryarts.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2514"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/theliteraryarts.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2514"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}