{"id":3610,"date":"2022-04-21T14:21:10","date_gmt":"2022-04-21T21:21:10","guid":{"rendered":"https:\/\/theliteraryarts.com\/?p=3610"},"modified":"2026-03-21T18:20:26","modified_gmt":"2026-03-22T01:20:26","slug":"ascent-of-mont-ventoux-by-petrarch","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/theliteraryarts.com\/es\/ascent-of-mont-ventoux-by-petrarch\/","title":{"rendered":"Subida al Mont Ventoux \/ por Petrarca"},"content":{"rendered":"<p><strong>26 de abril de 1336<\/strong><\/p>\n<p><strong>Hoy he ascendido a la monta\u00f1a m\u00e1s alta de esta regi\u00f3n,<\/strong> que no es impropiamente llamado Ventosum. Mi \u00fanico motivo era el deseo de ver lo que tan gran elevaci\u00f3n pod\u00eda ofrecerme. Hac\u00eda muchos a\u00f1os que ten\u00eda en mente esta expedici\u00f3n, pues, como sab\u00e9is, he vivido en esta regi\u00f3n desde mi infancia, ya que fui arrojado aqu\u00ed por ese destino que determina los asuntos de los hombres. En consecuencia, la monta\u00f1a, que es visible desde una gran distancia, estaba siempre ante mis ojos, y conceb\u00ed el plan de hacer alg\u00fan tiempo lo que finalmente he logrado hoy. La idea se apoder\u00f3 de m\u00ed con especial fuerza cuando, releyendo ayer la Historia de Roma de Livio, me top\u00e9 con el lugar donde Filipo de Macedonia, el mismo que hizo la guerra contra los romanos, ascendi\u00f3 al monte Haemus en Tesalia, desde cuya cima pudo, seg\u00fan se dice, ver dos mares, el Adri\u00e1tico y el Euxino. No he podido determinar si esto es cierto o falso, ya que la monta\u00f1a est\u00e1 demasiado lejos y los escritores no se ponen de acuerdo. Pomponio Mela, el cosm\u00f3grafo, por no mencionar a otros que han hablado de este suceso, admite su veracidad sin dudarlo; Tito Livio, en cambio, lo considera falso. Yo, ciertamente, no habr\u00eda dejado la cuesti\u00f3n mucho tiempo en duda, si aquella monta\u00f1a hubiera sido tan f\u00e1cil de explorar como \u00e9sta. Sin embargo, dejemos a un lado este asunto y volvamos a mi monta\u00f1a, pues me parece que un hombre joven en la vida privada bien puede ser excusado por intentar lo que un rey anciano podr\u00eda emprender sin despertar cr\u00edticas.<\/p>\n<div id=\"attachment_3617\" style=\"width: 910px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-3617\" class=\"wp-image-3617 size-full\" src=\"https:\/\/theliteraryarts.com\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/IMG_0648.jpeg\" alt=\"\" width=\"900\" height=\"1191\" srcset=\"https:\/\/theliteraryarts.com\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/IMG_0648.jpeg 900w, https:\/\/theliteraryarts.com\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/IMG_0648-480x635.jpeg 480w\" sizes=\"(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) 900px, 100vw\" \/><p id=\"caption-attachment-3617\" class=\"wp-caption-text\"><strong>Petrarca<\/strong><\/p><\/div>\n<p><strong>Cuando vine a buscar un compa\u00f1ero<\/strong> Encontr\u00e9, extra\u00f1amente, que casi ninguno de mis amigos parec\u00eda adecuado, pues rara vez encontramos la combinaci\u00f3n justa de gustos y caracter\u00edsticas personales, ni siquiera entre nuestros seres m\u00e1s queridos. \u00c9sta era demasiado ap\u00e1tica, aqu\u00e9lla demasiado ansiosa; \u00e9sta demasiado lenta, aqu\u00e9lla demasiado precipitada; una era demasiado triste, otra demasiado alegre; una m\u00e1s sencilla, otra m\u00e1s sagaz, de lo que yo deseaba. Tem\u00eda la taciturnidad de \u00e9ste y la locuacidad de aqu\u00e9l. La pesada deliberaci\u00f3n de algunos me repugnaba tanto como la magra incapacidad de otros. Rechazaba a los que pod\u00edan irritarme por una fr\u00eda falta de inter\u00e9s, as\u00ed como a los que pod\u00edan cansarme por su excesivo entusiasmo. Tales defectos, por graves que fuesen, pod\u00edan soportarse en casa, porque la caridad todo lo sufre, y la amistad acepta cualquier carga; pero es muy distinto en un viaje, donde toda debilidad se hace mucho m\u00e1s grave. As\u00ed, pues, como yo estaba obsesionado por el placer y deseoso de que mi goce fuera sin paliativos, mir\u00e9 a mi alrededor con inusitado cuidado, sopes\u00e9 entre s\u00ed las diversas caracter\u00edsticas de mis amigos, y sin cometer ninguna falta de amistad conden\u00e9 en silencio todo rasgo que pudiera resultar desagradable en el camino. \u00bfY puede usted creerlo? - Finalmente me volv\u00ed a casa en busca de ayuda, y propuse la ascensi\u00f3n a mi \u00fanico hermano, que es m\u00e1s joven que yo, y a quien usted conoce bien. Se sinti\u00f3 encantado y gratificado sin medida por la idea de ocupar el lugar de un amigo adem\u00e1s de un hermano.<\/p>\n<p><strong>A la hora fijada salimos de la casa y al anochecer llegamos a Malaucene.<\/strong>que se encuentra al pie de la monta\u00f1a, al norte. Despu\u00e9s de haber descansado all\u00ed un d\u00eda, finalmente hicimos la ascensi\u00f3n esta ma\u00f1ana, sin m\u00e1s compa\u00f1\u00eda que dos sirvientes; y fue una tarea de lo m\u00e1s dif\u00edcil. La monta\u00f1a es una masa muy escarpada y casi inaccesible de suelo pedregoso. Pero, como bien ha dicho el poeta, \"El esfuerzo sin cuartel lo vence todo\". Fue un d\u00eda largo, el aire fino. Goz\u00e1bamos de las ventajas del vigor de la mente y de la fuerza y agilidad del cuerpo, y de todo lo dem\u00e1s esencial para quienes se dedican a semejante empresa, por lo que no ten\u00edamos m\u00e1s dificultades que afrontar que las de la propia regi\u00f3n. Encontramos a un viejo pastor en uno de los valles de la monta\u00f1a, que trat\u00f3 largamente de disuadirnos de la ascensi\u00f3n, diciendo que unos cincuenta a\u00f1os antes \u00e9l, en el mismo ardor de la juventud, hab\u00eda alcanzado la cumbre, pero que no hab\u00eda obtenido por sus penas m\u00e1s que fatiga y pesar, y la ropa y el cuerpo destrozados por las rocas y las zarzas. Nadie, que \u00e9l o sus compa\u00f1eros supieran, hab\u00eda intentado la ascensi\u00f3n antes o despu\u00e9s de \u00e9l. Pero sus consejos aumentaron m\u00e1s que disminuyeron nuestro deseo de proseguir, ya que la juventud desconf\u00eda de las advertencias. As\u00ed, el anciano, viendo que sus esfuerzos eran vanos, se alej\u00f3 un poco con nosotros y nos indic\u00f3 un camino \u00e1spero entre las rocas, profiriendo muchas advertencias, que continu\u00f3 envi\u00e1ndonos incluso despu\u00e9s de que le hubi\u00e9ramos dejado atr\u00e1s. Entreg\u00e1ndole todas las prendas de vestir y dem\u00e1s pertenencias que pudieran resultarnos gravosas, nos preparamos para la ascensi\u00f3n y nos pusimos en marcha a buen paso. Pero, como suele suceder, el cansancio no tard\u00f3 en seguir a nuestro excesivo esfuerzo, y pronto nos detuvimos en la cima de cierto acantilado. Al reemprender la marcha fuimos m\u00e1s despacio, y yo especialmente avanc\u00e9 por el camino rocoso con paso m\u00e1s pausado. Mientras mi hermano eleg\u00eda un camino directo hacia la cresta, yo tom\u00e9 d\u00e9bilmente uno m\u00e1s f\u00e1cil que realmente descend\u00eda. Cuando me llamaron para que volviera y me indicaron el camino correcto, respond\u00ed que esperaba encontrar un camino mejor por el otro lado y que no me importaba ir m\u00e1s lejos si el sendero era menos empinado. Esto no era m\u00e1s que una excusa para mi pereza; y cuando los dem\u00e1s ya hab\u00edan alcanzado una altura considerable yo segu\u00eda vagando por los valles. No hab\u00eda encontrado un camino m\u00e1s f\u00e1cil, y s\u00f3lo hab\u00eda aumentado la distancia y la dificultad de la ascensi\u00f3n. Por fin, me disgust\u00f3 el intrincado camino que hab\u00eda elegido, y resolv\u00ed ascender sin m\u00e1s. Cuando llegu\u00e9 hasta mi hermano, que, mientras me esperaba, hab\u00eda tenido amplia oportunidad de descansar, yo estaba cansado e irritado. Caminamos juntos durante un rato, pero apenas hab\u00edamos pasado el primer espol\u00f3n cuando me olvid\u00e9 de la tortuosa ruta que acababa de probar y volv\u00ed a tomar una m\u00e1s baja. Una vez m\u00e1s segu\u00ed un camino f\u00e1cil y tortuoso a trav\u00e9s de valles sinuosos, s\u00f3lo para encontrarme pronto en mi antigua dificultad. Trataba simplemente de evitar el esfuerzo de la ascensi\u00f3n; pero ning\u00fan ingenio humano puede alterar la naturaleza de las cosas, ni hacer que nada alcance una altura descendiendo. Baste decir que, para gran disgusto m\u00edo y diversi\u00f3n de mi hermano, comet\u00ed este mismo error tres veces o m\u00e1s durante unas pocas horas.<\/p>\n<div id=\"attachment_3618\" style=\"width: 910px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-3618\" class=\"wp-image-3618 size-full\" src=\"https:\/\/theliteraryarts.com\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/IMG_0647.jpeg\" alt=\"\" width=\"900\" height=\"1373\" srcset=\"https:\/\/theliteraryarts.com\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/IMG_0647.jpeg 900w, https:\/\/theliteraryarts.com\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/IMG_0647-480x732.jpeg 480w\" sizes=\"(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) 900px, 100vw\" \/><p id=\"caption-attachment-3618\" class=\"wp-caption-text\"><strong>Petrarca atravesado por la flecha del amor<\/strong><\/p><\/div>\n<p><strong>Despu\u00e9s de haber sido enga\u00f1ado con frecuencia de esta manera<\/strong>Finalmente me sent\u00e9 en un valle y traslad\u00e9 mis pensamientos alados de las cosas corp\u00f3reas a las inmateriales, dirigi\u00e9ndome a m\u00ed mismo de la siguiente manera: \"Lo que hoy has experimentado repetidamente en la ascensi\u00f3n de esta monta\u00f1a, te sucede, como a muchos, en el viaje hacia la vida bienaventurada. Pero esto no es tan f\u00e1cilmente percibido por los hombres, ya que los movimientos del cuerpo son evidentes y externos, mientras que los del alma son invisibles y ocultos. S\u00ed, la vida que llamamos bienaventurada ha de buscarse en una alta eminencia, y estrecho es el camino que conduce a ella. Muchas son tambi\u00e9n las colinas que se interponen, y debemos ascender, por una escalera gloriosa, de fortaleza en fortaleza. En la cima est\u00e1 a la vez el fin de nuestras luchas y la meta a la que nos dirigimos. Todos desean alcanzar esta meta, pero, como dice Ovidio, \"desear es poco; debemos anhelar con el mayor af\u00e1n alcanzar nuestro fin\". T\u00fa ciertamente deseas ardientemente, as\u00ed como simplemente deseas, a menos que te enga\u00f1es a ti mismo en este asunto, como en tantos otros. \u00bfQu\u00e9, entonces, te detiene? Nada, ciertamente, excepto que quieres tomar un camino que parece, a primera vista, m\u00e1s f\u00e1cil, que conduce a trav\u00e9s de placeres bajos y mundanos. Pero, sin embargo, al final, despu\u00e9s de largos vagabundeos, debes forzosamente subir por el camino m\u00e1s escarpado, bajo la carga de tareas tontamente aplazadas, hasta su bendita culminaci\u00f3n, o yacer en el valle de tus pecados, y (\u00a1me estremezco al pensarlo!), si la sombra de la muerte te alcanza, pasar una noche eterna entre tormentos constantes.\" Estos pensamientos estimularon tanto el cuerpo como la mente en un grado maravilloso para hacer frente a las dificultades que a\u00fan quedaban. \u00a1Oh, que pudiera atravesar en esp\u00edritu ese otro camino que anhelo d\u00eda y noche, as\u00ed como hoy venc\u00ed los obst\u00e1culos materiales con mis esfuerzos corporales! Y no s\u00e9 por qu\u00e9 no habr\u00eda de ser mucho m\u00e1s f\u00e1cil, puesto que la veloz alma inmortal puede alcanzar su meta en un abrir y cerrar de ojos, sin atravesar el espacio, mientras que mi progreso de hoy era necesariamente lento, dependiente como estaba de un cuerpo debilitado y agobiado por pesados miembros.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div id=\"attachment_3616\" style=\"width: 410px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-3616\" class=\"wp-image-3616 size-full\" src=\"https:\/\/theliteraryarts.com\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/Francesco_Petrarca01.jpg\" alt=\"\" width=\"400\" height=\"499\" srcset=\"https:\/\/theliteraryarts.com\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/Francesco_Petrarca01.jpg 400w, https:\/\/theliteraryarts.com\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/Francesco_Petrarca01-240x300.jpg 240w, https:\/\/theliteraryarts.com\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/Francesco_Petrarca01-10x12.jpg 10w\" sizes=\"(max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/><p id=\"caption-attachment-3616\" class=\"wp-caption-text\"><strong>Laura<\/strong><\/p><\/div>\n<p><strong>Un pico de la monta\u00f1a, el m\u00e1s alto de todos, el pa\u00eds la gente llama \"Sonny\".<\/strong> No s\u00e9 por qu\u00e9, a menos que sea una ant\u00edfrasis, como a veces he sospechado en otros casos, pues el pico en cuesti\u00f3n parece ser el padre de todos los que lo rodean. En su cima hay un peque\u00f1o lugar llano, y aqu\u00ed pudimos por fin descansar nuestros cansados cuerpos.<br \/>\nAhora, padre m\u00edo, ya que has seguido los pensamientos que me impulsaron en mi ascenso, escucha el resto de la historia, y te ruego que dediques una hora a repasar las experiencias de todo mi d\u00eda. Al principio, debido a la calidad desacostumbrada del aire y al efecto de la gran extensi\u00f3n de la vista que se extend\u00eda ante m\u00ed, me qued\u00e9 como aturdido. Contempl\u00e9 las nubes bajo nuestros pies, y lo que hab\u00eda le\u00eddo sobre el Athos y el Olimpo me pareci\u00f3 menos incre\u00edble al presenciar las mismas cosas desde una monta\u00f1a de menos fama. Volv\u00ed los ojos hacia Italia, hacia donde m\u00e1s se inclinaba mi coraz\u00f3n. Los Alpes, escarpados y nevados, parec\u00edan elevarse cerca de m\u00ed, aunque en realidad se hallaban a gran distancia; los mismos Alpes a trav\u00e9s de los cuales aquel feroz enemigo del nombre romano se abri\u00f3 paso una vez, reventando las rocas, si podemos creer lo que se dice, mediante la aplicaci\u00f3n de vinagre. Debo confesar que suspir\u00e9 por los cielos de Italia, que contempl\u00e9 m\u00e1s con la mente que con los ojos. Me invadi\u00f3 un anhelo inexpresable de volver a ver a mi amigo y a mi pa\u00eds. Al mismo tiempo, me reprochaba esta doble debilidad, nacida de un alma que a\u00fan no estaba preparada para una resistencia viril. Y, sin embargo, hab\u00eda excusas para ambos anhelos, y varios escritores distinguidos podr\u00edan ser llamados para apoyarme.<\/p>\n<p><strong>Entonces una nueva idea se apoder\u00f3 de m\u00ed,<\/strong> y cambi\u00e9 mis pensamientos a una consideraci\u00f3n de tiempo m\u00e1s que de lugar. \"Hoy hace diez a\u00f1os que, terminados tus juveniles estudios, abandonaste Bolonia. \u00a1Dios eterno! En nombre de la inmutable sabidur\u00eda, \u00a1piensa en las alteraciones que ha sufrido tu car\u00e1cter en este per\u00edodo! Paso por alto mil ejemplos. A\u00fan no estoy en un puerto seguro donde pueda recordar con calma las tormentas pasadas. Tal vez llegue el momento en que pueda repasar en el orden debido todas las experiencias del pasado, diciendo con San Agust\u00edn: \"Deseo recordar mis malas acciones y la corrupci\u00f3n carnal de mi alma, no porque las ame, sino para amarte m\u00e1s a ti, oh Dios m\u00edo\". Mucho de lo dudoso y malo se aferra todav\u00eda a m\u00ed, pero lo que una vez am\u00e9, eso ya no lo amo. \u00bfY qu\u00e9 digo? A\u00fan lo amo, pero con verg\u00fcenza, con pesadumbre de coraz\u00f3n. Ahora, por fin, he confesado la verdad. As\u00ed es. Amo, pero amo lo que no quisiera amar, lo que quisiera odiar. Aunque me resisto a hacerlo, aunque me veo obligado, aunque triste y apenado, sigo amando, y siento en mi miserable ser la verdad de las conocidas palabras: \"Odiar\u00e9 si puedo; si no, amar\u00e9 contra mi voluntad\". No han transcurrido a\u00fan tres a\u00f1os desde que aquella perversa y malvada pasi\u00f3n que me ten\u00eda firmemente agarrado y dominaba indiscutiblemente mi coraz\u00f3n, empez\u00f3 a descubrir un adversario rebelde, que ya no estaba dispuesto a ceder obediencia. Estos dos adversarios se han unido en re\u00f1ido combate por la supremac\u00eda, y desde hace mucho tiempo se libra una guerra acosadora y dudosa en el campo de mis pensamientos.\"<\/p>\n<div id=\"attachment_3619\" style=\"width: 910px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-3619\" class=\"wp-image-3619 size-full\" src=\"https:\/\/theliteraryarts.com\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/IMG_0641.jpeg\" alt=\"\" width=\"900\" height=\"1240\" srcset=\"https:\/\/theliteraryarts.com\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/IMG_0641.jpeg 900w, https:\/\/theliteraryarts.com\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/IMG_0641-480x661.jpeg 480w\" sizes=\"(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) 900px, 100vw\" \/><p id=\"caption-attachment-3619\" class=\"wp-caption-text\"><strong>Petrarca como \u00e1rbol cantor<\/strong><\/p><\/div>\n<p><strong>As\u00ed repas\u00e9 en mi mente los \u00faltimos diez a\u00f1os<\/strong>Y entonces, fijando mi ansiosa mirada en el futuro, me pregunt\u00e9: \"Si, por casualidad, prolongaras esta incierta vida tuya durante dos lustros m\u00e1s, y avanzaras hacia la virtud proporcionalmente a la distancia a la que te has alejado de tu enamoramiento original durante los dos \u00faltimos a\u00f1os, desde que el nuevo anhelo se encontr\u00f3 por primera vez con el viejo, \u00bfpodr\u00edas, al llegar a los cuarenta a\u00f1os, enfrentarte a la muerte, si no...?<br \/>\ncon total seguridad, al menos con esperanza, desechando tranquilamente de tus pensamientos el residuo de la vida al desvanecerse en la vejez?\".<\/p>\n<p><strong>Estas y otras reflexiones similares se me ocurrieron a m\u00ed, padre m\u00edo. Me regocij\u00e9 en mi progreso<\/strong>Me lament\u00e9 de mis debilidades y me compadec\u00ed de la inestabilidad universal de la conducta humana. Casi hab\u00eda olvidado d\u00f3nde me encontraba y el objeto de nuestra visita; pero al fin dej\u00e9 a un lado mis preocupaciones, que eran m\u00e1s apropiadas para otros ambientes, y resolv\u00ed mirar a mi alrededor y ver lo que hab\u00edamos venido a ver. El sol que se pon\u00eda y las sombras que se alargaban en la monta\u00f1a ya nos advert\u00edan que se acercaba el momento de partir. Como si de repente me hubiera despertado del sue\u00f1o, me di la vuelta y mir\u00e9 hacia el oeste. Era incapaz de distinguir las cumbres de los Pirineos, que forman la barrera entre Francia y Espa\u00f1a; no debido a ning\u00fan obst\u00e1culo intermedio que yo conozca, sino simplemente debido a la insuficiencia de nuestra visi\u00f3n mortal. Pero pod\u00eda ver con la mayor claridad, a la derecha, las monta\u00f1as de la regi\u00f3n alrededor de Lyon, y a la izquierda la bah\u00eda de Marsella y las aguas que azotan las costas de Aigues Mortes, aunque todos estos lugares estaban tan distantes que se necesitar\u00eda un viaje de varios d\u00edas para llegar a ellos. Bajo nuestros ojos flu\u00eda el R\u00f3dano.<\/p>\n<p><strong>Mientras divid\u00eda as\u00ed mis pensamientos,<\/strong> Cuando volv\u00eda mi atenci\u00f3n a alg\u00fan objeto terrestre que ten\u00eda ante m\u00ed, cuando elevaba mi alma, como hab\u00eda hecho con mi cuerpo, a planos m\u00e1s elevados, se me ocurri\u00f3 mirar mi ejemplar de las Confesiones de San Agust\u00edn, un regalo que debo a tu amor y que siempre tengo conmigo, en memoria tanto del autor como del dador. Abr\u00ed el peque\u00f1o y compacto volumen, de peque\u00f1o tama\u00f1o, pero de infinito encanto, con la intenci\u00f3n de leer todo lo que tuviera a mano, pues no pod\u00eda encontrar nada que no fuera edificante y piadoso. Por casualidad se present\u00f3 el d\u00e9cimo libro. Mi hermano, esperando o\u00edr algo de San Agust\u00edn de mis labios, se qued\u00f3 atento. A \u00e9l, y tambi\u00e9n a Dios, llamo por testigo de que donde fij\u00e9 mis ojos por primera vez estaba escrito: \"Y los hombres se maravillan de las alturas de las monta\u00f1as, y de las poderosas olas del mar, y de la anchura de los r\u00edos, y del circuito del oc\u00e9ano, y de la revoluci\u00f3n de las estrellas, pero a s\u00ed mismos no se consideran\". Me sent\u00ed avergonzado, y, pidiendo a mi hermano (que estaba ansioso por o\u00edr m\u00e1s), que no me molestara, cerr\u00e9 el libro, enfadado conmigo mismo por seguir admirando cosas terrenales, cuando hace mucho tiempo que podr\u00eda haber aprendido, incluso de los fil\u00f3sofos paganos, que nada es maravilloso excepto el alma, que, cuando es grande por s\u00ed misma, no encuentra nada grande fuera de s\u00ed misma. Entonces, en verdad, me di por satisfecho de haber visto bastante de la monta\u00f1a; volv\u00ed mi mirada interior hacia m\u00ed mismo, y desde entonces no sali\u00f3 de mis labios ni una s\u00edlaba hasta que llegamos de nuevo al pie. Aquellas palabras me hab\u00edan dado suficiente ocupaci\u00f3n, pues no pod\u00eda creer que hubiera dado con ellas por mera casualidad. Lo que all\u00ed hab\u00eda le\u00eddo cre\u00ed que iba dirigido a m\u00ed y a nadie m\u00e1s, recordando que San Agust\u00edn hab\u00eda sospechado una vez lo mismo en su propio caso, cuando, al abrir el libro del Ap\u00f3stol, como \u00e9l mismo nos dice, las primeras palabras que vio all\u00ed fueron: \"No en alborotos y borracheras, no en lujurias y desenfrenos, no en contiendas y envidias. Sino vest\u00edos del Se\u00f1or Jesucristo, y no prove\u00e1is para la carne, para satisfacer sus concupiscencias.\"<\/p>\n<div id=\"attachment_3615\" style=\"width: 910px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-3615\" class=\"wp-image-3615 size-full\" src=\"https:\/\/theliteraryarts.com\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/Fra_angelico_-_conversion_de_saint_augustin.jpg\" alt=\"\" width=\"900\" height=\"562\" srcset=\"https:\/\/theliteraryarts.com\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/Fra_angelico_-_conversion_de_saint_augustin.jpg 900w, https:\/\/theliteraryarts.com\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/Fra_angelico_-_conversion_de_saint_augustin-480x300.jpg 480w\" sizes=\"(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) 900px, 100vw\" \/><p id=\"caption-attachment-3615\" class=\"wp-caption-text\"><strong>Conversi\u00f3n de Agust\u00edn<\/strong><\/p><\/div>\n<p><strong>Lo mismo le ocurri\u00f3 antes a San Antonio,<\/strong> cuando escuchaba el Evangelio donde est\u00e1 escrito: \"Si quieres ser perfecto, anda, vende lo que tienes y dalo a los pobres, y tendr\u00e1s un tesoro en el cielo; y ven y s\u00edgueme\". Creyendo que esta escritura hab\u00eda sido le\u00edda para su especial beneficio, como dice su bi\u00f3grafo Atanasio, se gui\u00f3 por su ayuda hacia el Reino de los Cielos. Y como Antonio al o\u00edr estas palabras no esper\u00f3 nada m\u00e1s, y como Agust\u00edn al leer la admonici\u00f3n del Ap\u00f3stol no busc\u00f3 nada m\u00e1s, as\u00ed conclu\u00ed mi lectura en las pocas palabras que he dado. Pens\u00e9 en silencio en la falta de buen primo en nosotros los mortales, que descuidamos lo que hay de m\u00e1s noble en nosotros mismos, dispersamos nuestras energ\u00edas en todas direcciones y nos malgastamos en un espect\u00e1culo vano, porque buscamos a nuestro alrededor lo que s\u00f3lo se encuentra en nuestro interior. Me maravill\u00e9 de la nobleza natural de nuestra alma, salvo cuando se envilece por su propia voluntad, y abandona su estado original, convirtiendo en deshonor lo que Dios le ha dado para su honra. \u00bfCu\u00e1ntas veces, pensad, me volv\u00ed aquel d\u00eda para mirar la cumbre de la monta\u00f1a, que me parec\u00eda de apenas un codo de altura, comparada con la gama de la contemplaci\u00f3n humana, cuando no est\u00e1 sumergida en el inmundo fango de la tierra? Con cada paso hacia abajo me preguntaba lo siguiente: Si estamos dispuestos a soportar tanto sudor y trabajo con tal de acercar nuestros cuerpos un poco m\u00e1s al cielo, \u00bfc\u00f3mo puede un alma que lucha hacia Dios, subiendo los pelda\u00f1os del orgullo humano y del destino humano, temer cualquier cruz o prisi\u00f3n o aguij\u00f3n de la fortuna? \u00a1Qu\u00e9 pocos, pens\u00e9, sino son desviados de su camino por el miedo a las dificultades o el amor a la facilidad! \u00a1Cu\u00e1n feliz es la suerte de esos pocos, si es que los hay! En ellos, sin duda, pensaba el poeta cuando escribi\u00f3:<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><em><strong>Feliz el hombre que sabe comprender<\/strong><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em><strong>Causas ocultas de la naturaleza, que bajo sus pies<\/strong><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em><strong>Todos los terrores se disipan, y el implacable destino de la muerte, <\/strong><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em><strong>Y el estruendoso rugido del codicioso Aqueronte.<\/strong><\/em><\/p>\n<\/blockquote>\n<p><strong>Con cu\u00e1nta seriedad debemos esforzarnos<\/strong>no para erguirnos en las cimas de las monta\u00f1as, sino para pisotear bajo nuestros pies los apetitos que brotan de los impulsos terrenales.<\/p>\n<p><strong>Sin conciencia de las dificultades del camino<\/strong>En medio de estas preocupaciones que tan francamente he revelado, llegamos, mucho despu\u00e9s de oscurecer, pero con la luna llena prest\u00e1ndonos su luz amiga, a la peque\u00f1a posada que hab\u00edamos dejado aquella ma\u00f1ana antes del amanecer. El tiempo durante el cual los criados han estado ocupados en la preparaci\u00f3n de nuestra cena, lo he pasado en una parte apartada de la casa, anotando apresuradamente estas experiencias en el impulso del momento, no fuera que, en caso de que mi tarea se pospusiera, mi estado de \u00e1nimo cambiara al abandonar el lugar, y as\u00ed flaqueara mi inter\u00e9s por escribir.<br \/>\nVer\u00e1s, mi querid\u00edsimo padre, que no deseo ocultarte nada, pues tengo cuidado de describirte no s\u00f3lo mi vida en general, sino incluso mis reflexiones individuales. Y le ruego, a su vez, que rece para que estos vagos y errantes pensamientos m\u00edos se fijen alguna vez firmemente, y, despu\u00e9s de haber sido vanamente zarandeados de un inter\u00e9s a otro, se dirijan por fin hacia el \u00fanico, verdadero, cierto y eterno bien.<\/p>\n<p>Malaucene, 26 de abril.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">De James Harvey Robinson, ed. y trans.<br \/>\nPetrarca: El primer erudito y hombre de letras moderno<br \/>\n(Nueva York: G.P. Putnam, 1898)<\/p>\n<p><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">P\u00e1ginas relacionadas:<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"font-size: 14pt;\"><a href=\"https:\/\/theliteraryarts.com\/es\/celebrating-the-mountain-all-souls-week-2021-poets-in-landscapes\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Celebraci\u00f3n de la monta\u00f1a: 2021 Circunvalaci\u00f3n de Todas las Almas del Monte Tamalpais<\/a><\/span><\/strong><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong><a href=\"https:\/\/theliteraryarts.com\/es\/10-views\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">10 Vistas hacia Grail &amp; Tamalpais<\/a><\/strong><\/span><\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>April 26, 1336 Today I made the ascent of the highest mountain in this region, which is not improperly called Ventosum. My only motive was the wish to see what so great an elevation had to offer. I have had the expedition in mind for many years; for, as you know, I have lived in [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":3611,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[14,12],"tags":[],"class_list":["post-3610","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-books-essays","category-meeting-summaries"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/theliteraryarts.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3610","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/theliteraryarts.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/theliteraryarts.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/theliteraryarts.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/theliteraryarts.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3610"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/theliteraryarts.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3610\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":8685,"href":"https:\/\/theliteraryarts.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3610\/revisions\/8685"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/theliteraryarts.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/3611"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/theliteraryarts.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3610"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/theliteraryarts.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3610"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/theliteraryarts.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3610"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}