{"id":4888,"date":"2023-02-06T11:15:08","date_gmt":"2023-02-06T19:15:08","guid":{"rendered":"https:\/\/theliteraryarts.com\/?p=4888"},"modified":"2024-11-03T13:28:43","modified_gmt":"2024-11-03T21:28:43","slug":"the-poetics-of-wholeness-by-clifford-venho","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/theliteraryarts.com\/es\/the-poetics-of-wholeness-by-clifford-venho\/","title":{"rendered":"\"Hacia una po\u00e9tica de la totalidad\" por Clifford Venho"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em>Clifford Venho es poeta, euritmista y traductor. Actualmente trabaja como redactor jefe en SteinerBooks y ense\u00f1a literatura en la Escuela de Euritmia de Spring Valley, Nueva York. Cliff es miembro del colegio de la Secci\u00f3n de Artes Literarias y Humanidades. Varias de sus presentaciones y conferencias se encuentran en este sitio web.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h1><\/h1>\n<h1 style=\"font-weight: 400;\">Hacia una po\u00e9tica de la totalidad<\/h1>\n<h1 style=\"font-weight: 400;\">por Clifford Venho<\/h1>\n<blockquote>\n<p style=\"font-weight: 400;\">\"Mientras tanto, dentro del hombre est\u00e1 el alma del todo; el silencio sabio; la belleza universal, con la que cada parte y part\u00edcula est\u00e1 igualmente relacionada; el UNO eterno. Y este poder profundo en el que existimos, y cuya beatitud es toda accesible para nosotros, no s\u00f3lo es autosuficiente y perfecto en cada hora, sino que el acto de ver y la cosa vista, el vidente y el espect\u00e1culo, el sujeto y el objeto, son uno. Vemos el mundo pieza por pieza, como el sol, la luna, el animal, el \u00e1rbol; pero el todo, del que \u00e9stas son las partes brillantes, es el alma.\"<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">-Ralph Waldo Emerson<\/p>\n<\/blockquote>\n<blockquote>\n<p style=\"font-weight: 400;\">\"El artista <em>transforma<\/em> el elemento individual, confiri\u00e9ndole un car\u00e1cter universal; lo transforma de algo meramente casual en una necesidad, de algo terrenal en algo divino. La tarea del artista no consiste en dar al <em>idea<\/em> una apariencia f\u00edsica, sino permitir que la realidad aparezca en su luz ideal. <em>Significativo<\/em> no es el <em>qu\u00e9<\/em>que se deriva de la realidad, pero el <em>c\u00f3mo<\/em>que es la provincia del poder creativo del genio\".<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">-Rudolf Steiner (de un cuaderno; GA 271)<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Vivimos en ritmo, rodeados de ritmo en la naturaleza. El iris del alf\u00e9izar de mi ventana despliega los p\u00e9talos m\u00e1s delicados: rayas de tigre en el interior, cinco p\u00e9talos de cambiantes tonos p\u00farpura, el n\u00e9ctar recubriendo el coraz\u00f3n de la flor, fragante y dulce. Cuando vuelvo a ella m\u00e1s tarde, la flor ya se ha marchitado, se ha arrugado, se ha vuelto marr\u00f3n y quebradiza. Su ritmo es corto, s\u00f3lo un d\u00eda, pero \u00a1qu\u00e9 belleza en un d\u00eda! Y luego, a los pocos d\u00edas, otro iris ha florecido, y el ciclo se repite.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">En cuanto pase de <em>qu\u00e9<\/em> a <em>c\u00f3mo<\/em>se abandona el mundo est\u00e1tico de los objetos y se entra en la corriente en desarrollo del <em>proceso<\/em>. En <em>c\u00f3mo<\/em> de una cosa no necesita <em>por qu\u00e9<\/em>. \"La rosa no tiene un porqu\u00e9. Florece porque florece\" (Angelus Silesius). Estamos tan preocupados por crear hip\u00f3tesis y teor\u00edas que nos olvidamos de observar. En lugar de escuchar, hablamos. Tenemos o\u00eddos, pero no o\u00edmos. Somos como la multitud de turistas en un museo que van de obra en obra, sin llegar a asimilar nada, demasiado ocupados haciendo fotos con sus smartphones. No hay tiempo para la reflexi\u00f3n, la profundizaci\u00f3n interior, la indagaci\u00f3n: estamos demasiado distra\u00eddos para dejar que el mundo nos imponga su propia verdad.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Hay una maravillosa an\u00e9cdota escrita por Michael Bauer, amigo y bi\u00f3grafo del poeta y (seg\u00fan el propio Rudolf Steiner) verdadero representante de la antroposof\u00eda Christian Morgenstern. Bauer describe c\u00f3mo \u00e9l y Morgenstern, que ten\u00eda una naturaleza profunda y sensible, daban paseos por el jard\u00edn de una villa en el norte de Italia. Bauer, que era un gran aficionado a la bot\u00e1nica, quer\u00eda comparar la flora de esta regi\u00f3n con la de su Alemania natal, y a menudo se encontraba buscando los nombres de las diversas especies de plantas que ve\u00eda. Se dio cuenta de que Morgenstern abordaba las plantas de forma completamente diferente:<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Morgenstern no se preocupaba en absoluto de comparar y nombrar. Observaba interiormente cada forma puramente por s\u00ed misma. Parece que le preocupaba que los nombres, como tanto ruido humano, espantaran el alma de los delicados seres de la naturaleza. Y miraba el paisaje de la misma manera. . . . Por eso, la visi\u00f3n de un simple valle atravesado por un arroyo, o de un par de \u00e1rboles en el horizonte, pod\u00eda estremecerle hasta la m\u00e9dula.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">-Michael Bauer<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Esta actividad interior de dejar que el mundo deje su impronta en nosotros es vital para el camino art\u00edstico del conocimiento. No se trata de un conocimiento s\u00f3lo de la cabeza, sino de un conocimiento profundo del fondo de las cosas. A partir de esta profundizaci\u00f3n interior, Morgenstern pudo escribir el siguiente poema:<\/p>\n<blockquote><p>He visto al hombre en su forma m\u00e1s profunda,<br \/>\nConozco el mundo hasta la m\u00e9dula.<\/p>\n<p>S\u00e9 que el amor, el amor es su significado m\u00e1s profundo,<br \/>\ny que estoy aqu\u00ed cada vez m\u00e1s para amar a todos los seres.<\/p>\n<p>Abro mis brazos de par en par, como \u00c9l lo ha hecho,<br \/>\nQuiero, como \u00c9l, abrazar el mundo como Uno.<\/p>\n<p>-Christian Morgenstern<\/p><\/blockquote>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Con nuestro intelecto, diseccionamos, categorizamos, especificamos, diferenciamos. Pero si podemos acercarnos al mundo con otra facultad, la de la imaginaci\u00f3n -no en el sentido de fantas\u00eda ociosa, sino en el sentido comprensivo de Coleridge-, entonces los secretos del mundo empiezan a revel\u00e1rsenos. Coleridge escribe en su <em>Biograf\u00eda literaria<\/em>:<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Considero entonces la Imaginaci\u00f3n como primaria o secundaria. La Imaginaci\u00f3n primaria la considero como el Poder viviente y el Agente principal de toda Percepci\u00f3n humana, y como una repetici\u00f3n en la mente finita del acto eterno de creaci\u00f3n en el infinito YO SOY. Considero a la secundaria como un eco de la primera, que coexiste con la voluntad consciente, pero que sigue siendo id\u00e9ntica a la primaria en la clase de su agencia, y difiere s\u00f3lo en grado y en el modo de su operaci\u00f3n. Se disuelve, se difunde, se disipa, con el fin de volver a crear; o cuando este proceso se hace imposible, sin embargo, en todo caso, lucha por idealizar y unificar. Es esencialmente vital, as\u00ed como todos los objetos (en cuanto objetos) son esencialmente fijos y muertos. (167)<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">-S.T. Coleridge<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Coleridge contrapone esta actividad vital de la imaginaci\u00f3n a lo que \u00e9l denomina \"fantas\u00eda\":<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"font-weight: 400;\">La fantas\u00eda, por el contrario, no tiene otras fichas con las que jugar que las fijezas y las definiciones. La fantas\u00eda no es, en efecto, m\u00e1s que un modo de memoria emancipado del orden del tiempo y del espacio; mientras que est\u00e1 mezclada y modificada por ese fen\u00f3meno emp\u00edrico de la voluntad, que expresamos con la palabra elecci\u00f3n. Pero al igual que la memoria ordinaria, la fantas\u00eda debe recibir todos sus materiales ya hechos de la ley de asociaci\u00f3n. (167)<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">-S.T. Coleridge<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"font-weight: 400;\">As\u00ed, para Coleridge, la imaginaci\u00f3n no es un vuelo de la \"fantas\u00eda\", sino la actividad interior por la que obtenemos una visi\u00f3n m\u00e1s profunda de las conexiones entre las cosas, por la que empezamos a comprender la totalidad del mundo. La fantas\u00eda, por el contrario, nos proporciona im\u00e1genes fijas y tiende a la diferenciaci\u00f3n, a las partes m\u00e1s que al todo.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">El trabajo de la imaginaci\u00f3n es vital para el poeta, del que Coleridge habla como si fuera casi sin\u00f3nimo de la poes\u00eda misma. Al fin y al cabo, es el genio po\u00e9tico el que da origen a la poes\u00eda, y este genio maneja la imaginaci\u00f3n como instrumento esencial de la creaci\u00f3n:<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"font-weight: 400;\">El poeta, descrito en perfecci\u00f3n ideal, pone en actividad toda el alma del hombre, con la subordinaci\u00f3n de sus facultades entre s\u00ed seg\u00fan su valor y dignidad relativos. \u00c9l difunde un tono y un esp\u00edritu de unidad, que mezcla, y (por as\u00ed decirlo) fusiona, cada uno en cada uno, por ese poder sint\u00e9tico y m\u00e1gico, al que yo me apropiar\u00eda exclusivamente el nombre de imaginaci\u00f3n. (173-74)<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">-S.T. Coleridge<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"font-weight: 400;\">A este respecto, es interesante observar c\u00f3mo Coleridge, siguiendo a Kant, distingue entre el entendimiento (<em>Verstand<\/em>) y la raz\u00f3n (<em>Vernunft<\/em>). En <em>El Amigo<\/em>Escribe que en el entendimiento \"nos consideramos seres separados y colocamos la naturaleza en ant\u00edtesis con la mente, como objeto con respecto al sujeto, cosa con respecto al pensamiento, muerte con respecto a la vida\" (I, 520-521). Describe la raz\u00f3n, en cambio, como \"esa intuici\u00f3n de las cosas que surge cuando nos poseemos a nosotros mismos, como uno con el todo, que es el conocimiento sustancial.\" Rudolf Steiner, en su libro <em>La teor\u00eda del conocimiento de Goethe<\/em>desarrolla esta l\u00ednea de pensamiento:<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"font-weight: 400;\">La raz\u00f3n no presupone una cierta unidad, sino la forma vac\u00eda de la unificaci\u00f3n. Es la capacidad de sacar a la luz la armon\u00eda siempre que est\u00e9 presente en el objeto mismo. En la raz\u00f3n, los conceptos se unen en ideas. <em>Raz\u00f3n <\/em>(Vernunft) <em>pone de manifiesto la unidad superior de los conceptos del entendimiento <\/em>(Verstand)<em>,<\/em> <em>que el entendimiento tiene en sus formaciones pero no es capaz de ver. <\/em>(88)<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">-Rudolf Steiner<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Steiner refuta la abstracta \"cosa-en-s\u00ed\" de Kant. Para Steiner, las ideas pertenecen a un mundo ideal unificado de realidad percibida a trav\u00e9s de la facultad de la raz\u00f3n, que lleva inherente el atributo de \"vac\u00edo\".<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">La visi\u00f3n de Coleridge, y de Steiner, de la facultad de la raz\u00f3n en las ciencias est\u00e1 relacionada con la facultad de la imaginaci\u00f3n en las artes. Como vimos en su <em>Biograf\u00eda literaria<\/em>Para Coleridge, la imaginaci\u00f3n es una indagaci\u00f3n en la totalidad unificada de la realidad, un salto desde la unidad individual y discreta hasta el todo del que surge y al que pertenece.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">As\u00ed, podemos empezar a entender c\u00f3mo la ciencia y la poes\u00eda (o el arte en sentido m\u00e1s amplio) se relacionan entre s\u00ed como dos caras de la misma moneda. Goethe caracteriza la relaci\u00f3n entre ciencia y arte:<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Creo que la ciencia podr\u00eda llamarse el conocimiento de lo general o conocimiento abstracto; el arte, en cambio, ser\u00eda la ciencia aplicada a la acci\u00f3n; la ciencia ser\u00eda la raz\u00f3n y el arte su mecanismo; por tanto, tambi\u00e9n podr\u00eda llamarse ciencia pr\u00e1ctica. Y as\u00ed, finalmente, la ciencia ser\u00eda el teorema y el arte el problema. (<em>M\u00e1ximas y reflexiones<\/em>)<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">-Johann Wolfgang von Goethe<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Desde este punto de vista, la ciencia es el camino por el que pasamos del contenido dado de nuestra experiencia a las ideas o leyes que subyacen a esas experiencias. El arte va en la direcci\u00f3n opuesta. Eleva la experiencia al \u00e1mbito de la idea, de modo que la idea no est\u00e1 \"detr\u00e1s\" de la experiencia, sino encarnada en ella. Como dice Steiner en el cap\u00edtulo final de <em>La teor\u00eda del conocimiento de Goethe<\/em>:<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"font-weight: 400;\">El infinito, que la ciencia busca en lo finito y trata de representar en la idea, es impreso por el arte en un material tomado del mundo de los sentidos. Lo que en la ciencia aparece como idea, en el arte es imagen. Es el mismo infinito el que es objeto tanto de la ciencia como del arte; s\u00f3lo que aparece de modo diferente en una que en otro. (156)<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">-Rudolf Steiner<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"font-weight: 400;\">El arte, por tanto, no es una expresi\u00f3n puramente subjetiva ni una copia del mundo natural, sino la revelaci\u00f3n de la idea dentro del mundo de los sentidos, una experiencia sensorial revestida de un ropaje espiritual. La imaginaci\u00f3n es la facultad central que pone a disposici\u00f3n del artista la totalidad del mundo y sus infinitas posibilidades creativas.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Uno de los obst\u00e1culos fundamentales para una experiencia real de esta forma de imaginaci\u00f3n es la noci\u00f3n arraigada de la divisi\u00f3n sujeto-objeto. Sujeto y objeto son conceptos captados por nuestro intelecto (o entendimiento, en el sentido de Coleridge); no son fundamentales en s\u00ed mismos. El acto de conocer es una inmersi\u00f3n en la totalidad del mundo, en su unidad indivisible, aunque al principio parezca estar dividido. Recibimos experiencias dispares: la percepci\u00f3n de una forma, un color, un movimiento. Estas percepciones parecen al principio inconexas, hasta que descubrimos sus conceptos con nuestro intelecto -\u00e1rbol, piedra, hierba, etc.- y llegamos a la unidad del mundo de las ideas mediante el \"esfuerzo vac\u00edo\" de nuestra raz\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Esta divisi\u00f3n entre sujeto y objeto es \u00fatil para medir y cuantificar el mundo que percibimos. Por nuestra propia naturaleza y constituci\u00f3n -m\u00e1s que cualquier otra criatura de la Tierra- nos experimentamos como separados del mundo, como un sujeto rodeado de objetos. Pero esta dualidad no es una realidad fundamental. Es el resultado de nuestra constituci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">La poetisa inglesa Kathleen Raine escribe sobre la batalla de William Blake contra la divisi\u00f3n sujeto-objeto, que conduce inexorablemente a la cosmovisi\u00f3n del materialismo:<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Para Blake, el error radical de la civilizaci\u00f3n occidental reside en la separaci\u00f3n... entre la mente y su objeto, la naturaleza. El inspirado pero incomprendido mensaje de Blake no era ni m\u00e1s ni menos que declarar y demostrar las desastrosas consecuencias humanas de esta separaci\u00f3n, y hacer un llamamiento a la restauraci\u00f3n de la unidad original del ser en la que los mundos exterior e interior son uno. (<em>Golgonooza, Ciudad de la Imaginaci\u00f3n<\/em>)<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">-Kathleen Raine<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Raine describe su propia experiencia de la superaci\u00f3n de esta divisi\u00f3n: una vez estaba mirando un jacinto con todo su misterioso detalle, cuando \"de repente me di cuenta de que ya no lo estaba mirando, sino...\".\u00a0<em>fue<\/em>\u00a0lo\". Nos limitamos a nosotros mismos a trav\u00e9s de la visi\u00f3n epistemol\u00f3gica incuestionable de que existe una divisi\u00f3n fundamental entre sujeto y objeto. Esto no quiere decir que debamos descartar la experiencia de nuestra propia conciencia individual de nosotros mismos, sino que debemos tomar esta experiencia y avanzar con ella conscientemente hacia una re-uni\u00f3n con el todo, del que somos parte y parcela:<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"font-weight: 400;\">\u00a0\". . . en tu propio seno llevas el Cielo y la Tierra y todo lo que contemplas: aunque parezca fuera, est\u00e1 dentro, en tu imaginaci\u00f3n\".<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">-William Blake<\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"font-weight: 400;\">\"Cuando la naturaleza empieza a revelar su secreto a voces, experimentamos un anhelo irresistible por su int\u00e9rprete m\u00e1s digno: el arte\" (<em>M\u00e1ximas y reflexiones<\/em>).<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">-Johann Wolfgang von Goethe<\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Esto nos lleva a la cuesti\u00f3n de la forma y el contenido en la naturaleza y el arte. En ciencia, la forma de algo (un \u00e1rbol, por ejemplo) nos lleva a su contenido (las leyes que rigen su crecimiento). El \u00e1rbol individual es ilustrativo de la ley que se aplica universalmente. En el arte, no podemos hablar <em>del mismo modo <\/em>de una obra de arte como si apuntara a algo fuera de s\u00ed misma. Archibald MacLeish lo expres\u00f3 con elocuencia en su famoso poema \"Ars Poetica\": \"Un poema no debe significar, sino ser\". As\u00ed, lo real (forma) y lo ideal (contenido) del arte pertenecen a una unidad completa.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Esta naturaleza real-ideal del arte se aplica de manera especial a la poes\u00eda. En la poes\u00eda trabajamos estrechamente con el pensamiento, pero si nos limit\u00e1ramos a expresar pensamientos, como estoy haciendo ahora, el resultado ser\u00eda un ensayo, no un poema. El elemento de su apariencia o forma -estructura, sonoridad, ritmo, etc.- tiene que unirse completamente con el contenido ideal del poema, con su idea. Cuanto m\u00e1s pueda suceder esto, m\u00e1s eficaz ser\u00e1 el poema y m\u00e1s lo sentiremos como verdadero. Percibimos la forma y el significado en \"un instante de tiempo\". Esta es la definici\u00f3n que da Pound de la imagen po\u00e9tica. Es este momento de la experiencia en el que percibimos la totalidad de las cosas, en el que las palabras, los pensamientos, las im\u00e1genes, las emociones, los sonidos confluyen en una unidad indivisible, en el que lo interior respira con lo exterior y lo exterior con lo interior, en el que podemos localizar la esencia de la poes\u00eda, y del arte en general.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Goethe habla de esta relaci\u00f3n entre interior y exterior en t\u00e9rminos de ritmo, \"una continua s\u00edstole y di\u00e1stole, una inspiraci\u00f3n y una espiraci\u00f3n del alma viva\" (<em>M\u00e1ximas<\/em>). Este intercambio vivo entre lo interior y lo exterior, por el que ambos se convierten en uno, constituye el n\u00facleo de la po\u00e9tica de la totalidad.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">2.7.23<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; Clifford Venho is a poet, eurythmist, and translator. 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