{"id":7316,"date":"2026-02-03T22:16:26","date_gmt":"2026-02-04T06:16:26","guid":{"rendered":"https:\/\/theliteraryarts.com\/?p=7316"},"modified":"2026-03-31T08:39:37","modified_gmt":"2026-03-31T15:39:37","slug":"dante-and-giotto-a-conversation-an-essay-by-albert-steffen","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/theliteraryarts.com\/es\/dante-and-giotto-a-conversation-an-essay-by-albert-steffen\/","title":{"rendered":"\"Dante y Giotto: una conversaci\u00f3n\" Ensayo de Albert Steffen"},"content":{"rendered":"<h6 style=\"text-align: right;\"><strong>\"Huida a Egipto\" \/ Giotto<\/strong><\/h6>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3><strong>\"Dante y Giotto; una conversaci\u00f3n\"<\/strong><\/h3>\n<h3><strong>por Albert Steffen<\/strong><\/h3>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>El ejemplo m\u00e1s maravilloso de c\u00f3mo un poeta y un pintor, complement\u00e1ndose en la palabra y en la imagen, pueden aprender el uno del otro es quiz\u00e1 el de Dante y Giotto. Un encuentro entre ambos, cuya posibilidad se revela a la experiencia espiritual del Trecento, puede servir de ilustraci\u00f3n.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Dante visit\u00f3 a Giotto, amigo suyo, en Padua, para contemplar sus frescos reci\u00e9n terminados. El pintor condujo al poeta de cuadro en cuadro. Dej\u00f3 que la secuencia de pinturas hablara por s\u00ed misma. Primero, la vida de la Madre de Dios, luego la vida del Hijo de Dios. Luego se dirigi\u00f3 de nuevo al muro de entrada, al Juicio Final y al Redentor del Mundo. Por \u00faltimo, le mostr\u00f3 los caminos de los hijos de la tierra, sus virtudes y sus vicios.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Dante lo vio todo, sin perderse nada: ni una estrella en los arcos de la b\u00f3veda, ni un ornamento arquitect\u00f3nico, ni un zarcillo o roset\u00f3n colocado entre ellos como adorno.<\/strong><\/p>\n<p><strong>\"T\u00fa pintas lo que yo soy incapaz de expresar en poes\u00eda\", dijo, a lo que Giotto respondi\u00f3: \"Y, sin embargo, ambos vamos por el mismo camino. Yo utilizo la Sectio aurea, la secci\u00f3n \u00e1urea, en la composici\u00f3n de mis cuadros y t\u00fa en la construcci\u00f3n de sonetos.\" Y se\u00f1al\u00f3 con un gesto la l\u00ednea que va de la cabeza al coraz\u00f3n y del coraz\u00f3n a los pies, y luego la relaci\u00f3n de la secci\u00f3n superior con la inferior, y de la inferior con toda la l\u00ednea. Y mostr\u00f3 c\u00f3mo el camino hacia arriba apunta a la muerte, el camino hacia abajo al nacimiento, y el conjunto al camino de la vida entre ambos.<\/strong><\/p>\n<p><strong>\"Pero lo que plasmas en tu terza rima\", a\u00f1adi\u00f3, \"llega m\u00e1s all\u00e1, al Infierno, al Purgatorio y al Paradiso\".<\/strong><\/p>\n<p><strong>Hab\u00edan llegado al centro de la capilla, y miraban, ahora a la izquierda hacia las virtudes, ahora a la derecha hacia los vicios.<\/strong><\/p>\n<p><strong>\"La estupidez es el \u00faltimo tema que pint\u00e9\", dijo Giotto, completando el recorrido.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Dante mir\u00f3 una figura tras otra. \"Est\u00e1n bien concebidas\", dijo. \"Frente a la Esperanza, que lleva una corona, est\u00e1 la Desesperaci\u00f3n, que tiene una cuerda enrollada al cuello. La Caridad, con frutos y flores que le ha dado el cielo, la Envidia, de cuya boca cuelga una serpiente. La Vacilaci\u00f3n, la Infidelidad, la Falsedad, la Ira, todas representadas con exactitud. Seg\u00fan estos arquetipos, el g\u00e9nero humano puede ser juzgado m\u00e1s verdaderamente que por el nominalismo de los tribunales florentinos...\". . .\"<\/strong><\/p>\n<p><strong>\"Todav\u00eda tienes tu destierro demasiado presente\", le interrumpi\u00f3 Giotto. \"Da gracias de que ahora tienes tiempo para terminar tu poema, en vez de estar luchando entre partidos pol\u00edticos\".<\/strong><\/p>\n<p><strong>\"El 'juez injusto'\", replic\u00f3 Dante con una risa macabra, \"ha sido declarado sacrosanto, pero el trono en el que se sienta est\u00e1 torcido. Esperar\u00e9 su ca\u00edda. Pero, \u00bfpor qu\u00e9 tu doble representaci\u00f3n de la Estupidez? \u00bfNo gastas en ella demasiada diligencia?\".<\/strong><\/p>\n<p><strong>\"A la estupidez\", respondi\u00f3 Giotto, a quien le gustaba bromear, \"hay que vencerla, no s\u00f3lo desde fuera, sino tambi\u00e9n desde dentro. Deja estupefactos a todos los hombres y tambi\u00e9n a s\u00ed misma. Existe en una duplicidad de dudas. Cuanto m\u00e1s malvada se muestra, m\u00e1s se embota. Se infla y se hincha a s\u00ed misma. Cuando se balancea con su garrote, el mundo entero puede zozobrar\".<\/strong><\/p>\n<p><strong>\"Ya lo he experimentado\", dijo Dante; \"La humillaci\u00f3n del mundo y de uno mismo es el lema de hoy. Pero no m\u00e1s de esto. <\/strong><strong>Discutiendo no llegaremos m\u00e1s lejos. Volvamos a las eternas tareas de la pintura y la poes\u00eda. \u00bfPor qu\u00e9, en el sentido m\u00e1s elevado, te convertiste t\u00fa en pintor y yo en poeta?\".<\/strong><\/p>\n<p><strong>De esta pregunta surgi\u00f3 una conversaci\u00f3n paradigm\u00e1tica.<\/strong><\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><strong>Giotto: La pintura es la m\u00e1s fiel servidora del Creador. Porque ella es capaz de transmitir a todos los hombres lo que la providencia quiso para la humanidad. Tambi\u00e9n puede hacerlo visible a aquellos que no poseen facultades superiores.<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><strong>Dante: Pero para hacer comprensibles las ideas, hay que traducir la imagen en palabras, y por eso la poes\u00eda se considera el Arte m\u00e1s elevado.<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><strong>Giotto: Tu poema alcanza su cl\u00edmax justo all\u00ed donde se convierte en pintura: en el Purgatorio. El hombre purificado puede moverse tanto hacia arriba como hacia abajo, y puede transformarse de acuerdo con su libertad.<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><strong>Dante: \u00a1Sin embargo, es m\u00e1s habitual quedarse atrapado en el infierno!<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><strong>Giotto: Ciertamente, en tu poema los hombres malos no progresan. \u00bfQui\u00e9n, sin embargo, puede llamarse bueno? En la prisi\u00f3n del pasado, los criminales est\u00e1n irremediablemente perdidos. Pues all\u00ed, en las cavernas del infierno, tu poderosa palabra trabaja como cincelada en la forma. Sus contornos confinan a los pecadores. La muerte es el m\u00e1s grande de los escultores. El poeta no s\u00f3lo debe sacar a las almas de estas mazmorras a trav\u00e9s de llamas purgantes hacia la libertad, sino tambi\u00e9n transmutar la forma inflexible en la liberaci\u00f3n del color.<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><strong>Dante: \u00c9sa es, en efecto, mi intenci\u00f3n. Es el significado de mi Trilog\u00eda. La escultura del inframundo se convierte en la pintura de la Colina del Purgatorio, cuyos matices de color conducen largamente a los cantos celestiales de las Jerarqu\u00edas.<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><strong>Giotto: En el Para\u00edso, sin embargo, quedas atrapado en la no-visibilidad de la m\u00fasica. Aqu\u00ed ya nadie te sigue, excepto los Bienaventurados. Y no oyen c\u00f3mo los condenados en el infierno piden ayuda.<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><strong>Dante: La Palabra llega hasta el Cielo cristalino. <\/strong><strong>All\u00ed parece elevarse. Pero no es as\u00ed. En efecto, se ha convertido en Hombre y, como Hombre, ha tomado forma.<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><strong>Giotto: Es verdad; Cristo ha resucitado, pero no volver\u00e1 a renacer en un cuerpo.<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><strong>Dante: Los Muertos se re\u00fanen en torno a su Forma celestial y esperan su resurrecci\u00f3n.<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><strong>Giotto: Se someten al Juicio Final, bien como almas buenas que se unen a \u00e9l, bien como almas malas que se han alejado de \u00e9l...<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><strong>Dante: \u00bfY suponiendo que exista un mal, de cuya existencia nadie sabe, pero por el que todo hombre puede extraviarse?<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><strong>Giotto: De eso me proteger\u00e9 a trav\u00e9s de mi pintura.<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><strong>Dante: Y yo a trav\u00e9s de mi poes\u00eda.<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><strong>Giotto: \u00bfEst\u00e1 satisfecho con su trabajo?<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><strong>Dante: Tan poco como t\u00fa con la tuya, aunque s\u00e9 que como artistas nadie nos supera ni a ti ni a m\u00ed.<\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<p><strong>Esa fue la \u00faltima conversaci\u00f3n entre los dos amigos. Despu\u00e9s de la muerte de ambos continu\u00f3. Entonces, sin embargo, qued\u00f3 claro que su Arte ten\u00eda efectos mucho m\u00e1s fuertes que en vida.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Cuando uno hablaba de poes\u00eda y el otro de pintura, se trataba de un intercambio rec\u00edproco. Porque uno llenaba el alma del otro, de modo que se produc\u00eda un autoderramamiento mutuo. El uno era constructor del otro. De hecho, ya no intercambiaban palabras o im\u00e1genes, sino que ellos mismos se convert\u00edan en palabras-im\u00e1genes que se imprim\u00edan mutuamente. Cada uno se hab\u00eda convertido en un jerogl\u00edfico que el otro ten\u00eda que descifrar. Cada uno de ellos se convirti\u00f3 en los sonidos del habla - vocales o consonantes - de una palabra, en las palabras de una frase, en una frase de una historia - que contaron - cada uno por su cuenta, pero ambos como uno - a las Jerarqu\u00edas divinas.<\/strong><\/p>\n<blockquote><p><strong>Y Dante le dijo a Giotto: \"Ahora t\u00fa mismo eres mi poema\".<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Y Giotto a Dante: \"Y t\u00fa eres mi cuadro\". <\/strong><\/p><\/blockquote>\n<p><strong>Y vistos en comparaci\u00f3n con las gracias de la devoci\u00f3n, reconocieron lo imperfectos que hab\u00edan sido ambos. Porque ahora se med\u00edan con la inconmensurable altura del Resucitado, cuya imagen se hab\u00edan esforzado por crear en la tierra, en palabras y en pintura.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Ahora, en el cosmos, ten\u00edan que abrirse paso de la cabeza al coraz\u00f3n del Hombre Celestial, y del coraz\u00f3n a los pies. De ida y vuelta, con todas las heridas infligidas por los hombres terrenales.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Esto, sin embargo, no pudieron hacerlo all\u00ed arriba.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Por eso deseaban descender de nuevo, regresar, para compartir la carga de los sufrimientos del Ego de la Humanidad.<\/strong><\/p>\n<div id=\"attachment_7319\" style=\"width: 910px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/theliteraryarts.com\/es\/dante-and-giotto-a-conversation-an-essay-by-albert-steffen\/img_5727\/\" rel=\"attachment wp-att-7319\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-7319\" class=\"wp-image-7319 size-full\" src=\"https:\/\/theliteraryarts.com\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/IMG_5727.jpeg\" alt=\"\" width=\"900\" height=\"675\" srcset=\"https:\/\/theliteraryarts.com\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/IMG_5727.jpeg 900w, https:\/\/theliteraryarts.com\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/IMG_5727-480x360.jpeg 480w\" sizes=\"(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) 900px, 100vw\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-7319\" class=\"wp-caption-text\"><strong>\"Se\u00f1ales observadas en los \u00faltimos tiempos\"<\/strong><\/p><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Ensayo traducido por Virginia Brett\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>12.10.24<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&#8220;Flight into Egypt&#8221; \/ Giotto &nbsp; &#8220;Dante and Giotto; A Conversation&#8221; by Albert Steffen &nbsp; The most wonderful example of how a poet and painter, complementing each other in word and picture, can learn from one another is perhaps that of Dante and Giotto. 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